¿Porqué los niños han de ser valientes y las niñas perfectas?

Hace un par de años mi mujer me enseñó un vídeo viral que se preguntaba que significaba hacer algo “como una niña”, y para ello se pedía a chicos y chicas de distintas edades que hicieran algunas acciones como si fueran niñas. Las conclusiones finales eran muy reveladoras. A pesar de ser un anuncio comercial, era un vídeo que invitaba a la reflexión.

Siguiendo en esta línia, desde hace unos meses, en España se emite un anuncio de unas galletas rellenas de chocolate que tambien se hace la misma reflexión y que es perfecto para tratar el tema de hoy.

En él podemos ver una obra teatral donde lo que se espera de la princesa en apuros es que se eche a un lado y deje que sea el príncipe quien la salve, pero finalmente es ella misma la que decide encargarse de luchar contra el dragón.

Aunque se habló mucho del anuncio de hacer las cosas “como una niña” y no se hable de este, ambos coinciden en la misma idea, la idea de enseñar a los niños a ser valientes y a las niñas a ser perfectas.

Ya en la década de 1970 una psicóloga de la Universidad de Columbia realizó una serie de experimentos con niñas y niños que arrojaron resultados inesperados. Esta psicóloga trabajó con estudiantes de quinto grado para ver cómo afrontaban el reto de lidiar con un material nuevo y complicado.

Entonces se dio cuenta de que las niñas eran más propensas a abandonar la tarea, y lo hacían, como media, antes que los niños. Curiosamente, mientras más brillantes eran las niñas y más alto era su cociente intelectual, más rápido tiraban la toalla. En cambio, los niños más aventajados se comportaron de manera diferente, asumieron aquella actividad como un reto intelectual que les llenaba de energía y les motivaba a redoblar sus esfuerzos.

alumna-estresadaRealmente, en quinto grado (10 – 11 años) la mayoría de las niñas aventajan a los niños en todas las materias, incluyendo Matemáticas. Por tanto, la diferencia en sus comportamientos no tiene que ver con la falta de habilidad o los conocimientos adquiridos sino más bien con la forma de enfrentar los retos. ¿Qué pasaba? ¿Por qué las niñas se muestran más vulnerables y menos confiadas que los niños de su misma edad? Lo que sucedía es que esas niñas mostraban una conducta de indefensión aprendida.

Mientras que los niños asumían que no lograban solucionar los problemas porque estos eran más complicados, las niñas comenzaban a dudar rápidamente de sus habilidades, perdían la confianza y abandonaban la tarea. Estas niñas también solían pensar que las habilidades eran inmutables, mientras que los niños asumían que se podían desarrollar a través del esfuerzo.

Lo peor de todo es que estas creencias y formas de comportarse se mantienen en la adultez. De hecho, se ha apreciado que los hombres se presentan a un empleo aunque solo cuenten con el 60% de las habilidades demandadas. Al contrario, las mujeres solo se atreven a presentarse para el puesto si tienen el 100% de la cualificación.

El motivo de esta actitud tan diferente antes los retos la encontramos en la educación,  una educación que ha enseñado a los niños a ser valientes y asumir retos y a las niñas a ser perfectas y actuar con cautela.

Como ya he dicho múltiples veces por aquí, es difícil borrar siglos de tradición de un plumazo. Aunque hemos avanzado mucho en materia de igualdad de géneros, en el inconsciente colectivo y en lo más profundo de nuestras mentes aún anidan muchas ideas sexistas. Y una de estas ideas sexistas es que los padres siguen educando a sus hijos para que no tengan miedo y no lloren mientras que a las niñas se les exige que no anden desaliñadas, que sean perfectas y se comporten con mesura.

Aún educamos a niños que, con buena suerte, se convertirán en los caballeros que salven a las damiselas en apuros. Y educamos a las niñas para que esperen ser rescatadas, porque su misión no es luchar, sino mantenerse perfectas a pesar de la tormenta.

nino-sucio-nina-bonitaA las niñas se les enseña a sonreír, se les exige que saquen buenas notas y se les prohíbe que lleguen a casa cubiertas de barro porque han estado jugando. Con los niños los padres suelen ser más permisivos, les permiten que jueguen al aire libre, que se ensucien y suban a los árboles. De hecho, muchos de esos comportamientos se premian ya que demuestran lo valientes que son. De esta forma se les anima a asumir riesgos.

Al contrario, a las niñas se les incita a mantenerse alejadas de los riesgos, se les pide que se mantengan en un discreto segundo plano, a salvo y dentro de su zona de confort. A menudo se les elogia por lo bien que se comportan, casi siempre por mantenerse calladas, y por su simpatía. De esta forma, sin darse cuenta, los padres limitan las potencialidades de las niñas, quienes muy pronto aprenden que de ellas no se espera lo mismo que de los chicos.

Así, la mayoría de las niñas terminan convirtiéndose en mujeres que asumen solo los riesgos imprescindibles y que ante los problemas piensan que algo anda mal en ellas. Por eso, al llegar a la edad adulta, no es extraño que las mujeres sufran más depresión y ansiedad que los hombres.

Sin embargo, cuando enseñamos a las niñas a ser valientes y formamos a su alrededor una red de apoyo que las anime, van a hacer cosas increíbles porque tienen un enorme potencial. El vídeo viral del que hablé al principio, y que a continuación muestro, nos muestra cuán enraizados se encuentran los estereotipos de género, pero también desvela que las niñas pequeñas aún no se han contagiado con ellos.

elsa Sé que esta entrada es muy pesimista, pero quiero acabar con un mensaje optimista de cara al futuro. Yo me crié en los noventa y en las películas infantiles de Disney  (La Sirenita, La Bella y la Besta, Aladdin, El Rey León…) siempre había un héroe que salvaba a su princesa en apuros. Los niños y niñas que vienen ahora han tenido otras películas que les ha marcado la infancia (Tiana y el sapo, Enredados, Brave, Frozen…), películas que han cambiado los estereotipos sexistas. En las películas actuales, el papel de la mujer se transforma desde una damisela en apuros a una protagonista valerosa.

fionaMenciono Disney porque es lo más clásico, pero creo que la semilla de todo esto fue Shrek, donde la princesa era una chica guerrera y capaz de buscarse ella misma las habichuelas. En esa película, además, la princesa sufría la maldición de ponerse guapa al ponerse el sol, la antítesis de las cuentos tradiciones… aunque la cura sigue siendo un beso de un hombre enamorado.

En los próximos meses habrá nuevos largometrajes donde las mujeres sean las protagonistas (Wonder Woman, Vaina/Moana, Rogue Squadron…), protagonistas que tal vez no serán perfectas, pero serán valientes, muy valientes.

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2 comentarios en “¿Porqué los niños han de ser valientes y las niñas perfectas?

  1. No es pesimista, es la realidad como no nos la cuentan. Nos queda mucho por hacer. Hoy por hoy sé cuál es la raíz de mis miedos y mis inseguridades: nací mujer. Pero yo también siento que algo esta cambiando, no sólo en el cine (era muy necesario un final alternativo en los cuentos en los que las mujeres se salvaran solas y en los que su enemigo no fuera otra mujer). Soy profesora y escucho mucho las inquietudes y las conversaciones que tienen mis alumnos en el aula. Se empieza a ver el cambio en el trato, así como en los roles en la conversación y en los juegos. No digo que el cambio necesario vaya a ocurrir en unos años, pero estamos andando por buen camino.

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